El espectáculo de los partidos políticos en los días posteriores al atentado de la T4 de Madrid es probablemente uno de los más importantes obstáculos al fin del terrorismo con el que se enfrenta la sociedad española.
Aunque la única esperanza parecería el hecho de que algunos se han empezado a dar cuenta poco antes de la manifestación de Madrid del sábado 13, la receta para salir del embrollo debería ser conocida: olvidarse radicalmente de lo que se hizo y sobre todo se dijo hasta ahora y empezar de nuevo com si acabásemos de enfrentarnos a un nuevo fenómeno: aparece una banda terrorista a la que hay que combatir, tenemos unos medios legales y unas fuerzas de seguridad, y vamos a ponernos a ello.
Hasta que no dejemos de sentirnos vinculados por nuestros pasados errores y aciertos, hasta que no abramos la mente y veamos la situación como si acabara de comenzar, no poderemos progresar. Partamos de cero y acabemos la faena.